Me provoca una sonrisa el ver determinadas actitudes de las empresas. Por lo que he ido conociendo por vivencias propias y la de amig@s que me han contado, lo primordial para las empresas es el cliente y no el trabajador. Y cuidado... no me refiero a las palabras que se promocionan las mismas empresa de "si, y tanto, para nosotros lo primero son nuestros empleados" y cosas parecidas. Esas y otras consideraciones se ven en el día a día. Para mi, la empresa es como construir una casa: tienes obreros, jefes de obra, arquitectos, promotor y cliente (pido perdón por adelantado porque es un área desconocida por mi por lo que puedo caer en asignar alguna tarea a quien no le corresponde). Veamos punto por punto:
- Un cliente quiere una casa.
- El promotor/comercial hace los primeros contactos
- El arquitecto diseña los deseos del cliente
- Entre el jefe de obra y los obreros se construye la casa.
Pregunta: qué pasa si no hay obreros?
Respuesta: no se pueden atender peticiones de clientes
Pregunta: los arquitectos pueden hacer de obreros?
Respuesta: mmmm mucho me temo que no, y menos que haya quien esté dispuesto
Pregunta: qué pasa si no hay arquitectos?
Respuesta: un delineante puede hacer seguramente un buen trabajo, aunque quizás no llegue a ser 100% lo pedido
Pregunta: no es mejor cuidar bien a TODOS los trabajadores? Porque las empresas insisten en ahorrarse 10 euros/mes, 2 horas de ausencia justificada, y otros... haciendo que un empleado se aburra? A veces, una pequeña muestra de valoración puede tener más efectos que nada. Eso no quita que evidentemente el trabajador (con las excepciones de rigor) trabaja por dinero, por lo tanto después de muchas palmaditas en la espalda hay que compensarlo con señor don dinero. Pero antes de esto... señores, valoremos a la gente, que como dice un fantástico libro... somos humanos, no recursos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario